La usucapión, o prescripción adquisitiva de dominio, permite obtener un título de propiedad sobre un inmueble que se posee de manera pública, pacífica e ininterrumpida durante veinte años, aun cuando no se cuente con una escritura a nombre de quien lo ocupa.
Este proceso es habitual para regularizar situaciones de posesión de larga data: terrenos heredados sin escriturar, compras informales, o inmuebles ocupados durante décadas sin que el titular registral reclame nada.
Me encargo de reunir la prueba de la posesión (pago de impuestos, servicios, testigos, mensura), iniciar la demanda de usucapión y llevar el proceso hasta la obtención de la sentencia que ordena la inscripción del inmueble a nombre del poseedor.